Bruno Mars es el punto de un nuevo debate sobre la apropiación cultural, luego de que un activista acusó al cantante hawaiano, de ser “un buitre cultural que se beneficiaba de la música negra tradicional”.

La “apropiación cultural”, se refiere a “la acción de tomar o usar cosas de una cultura que no es la tuya, especialmente sin demostrar que entiendes o respetas esta cultura”, y si vemos los orígenes de Bruno Mars, notamos que su madre es es filipina y su padre es puertorriqueño y judío.

Pero Bruno Mars es conocido por mezclar funk, soul, R & B, reggae y hip-hop en su música, géneros que son histórica y tradicionalmente afroamericanos.

La discusión se inició cuando la activista Seren Sensei, en un video de Youtube diciendo:

Bruno Mars es 100% un apropiador cultural. No es negro, para nada, y juega con su ambigüedad racial para mezclar géneros. Lo que hace es tomar un trabajo preexistente y él, palabra por palabra, lo recrea completamente”

Luego fue más allá: “Él no la crea, no la mejora. Es un cantante de karaoke, un cantante de bodas, la persona que contratas para hacer covers de Michael Jackson y Prince. Sin embargo, Bruno Mars tiene un Grammy por álbum del año, y Prince nunca ganó un Grammy por álbum del año”, sentenció.

Esas declaraciones dieron paso a un intenso debate en redes sociales, entre los quedaban la razón a la joven y los que defendían el trabajo de Bruno Mars.