El show, cuyo estreno se espera para 2019, será creado por la misma compañía que ya producido giras con diversos artistas fallecidos. Los productores esperan llevar el concierto alrededor del mundo durante tres años.

Mitch Winehouse, padre de la artista, dijo que todo el dinero que la familia reciba del espectáculo será destinado a la Fundación Amy Winehouse, que se creó tras su muerte para ayudar a los jóvenes que sufren por el abuso de sustancias y otras dificultades.

“Los seguidores han estado clamando por algo nuevo de Amy, pero realmente no hay nada nuevo” en términos musicales, dijo Mitch Winehouse en una entrevista.

Considerada una de las cantantes más talentosas de su generación, Amy Winehouse murió por intoxicación con alcohol en julio de 2011 en su casa de Londres.

La idea de revivir a estrellas fallecidas a través de hologramas cobró impulso después de que una imagen tridimensional del rapero Tupac Shakur emocionó a una multitud en el Festival de Arte y Música del Valle de Coachella, en California, en 2012. La práctica desató debates, puesto que algunas estrellas objetaron las creaciones digitales póstumas.