Ariana Grande fue la encargada de cerrar el primer fin de semana del festival de Coachella, donde fue una de las headliners y ofreció una brillante e impactante actuación que no estuvo exenta de sorpresas.

Así, durante su actuación en la madrugada del domingo al lunes, la diva del pop invitó a parte de la boyband, N’SYNC, a compartir escenario con ella.

Si bien no estuvo presente el líder de la banda de chicos de los noventas, Justin Timberlake, Ariana supo ser la anfitriona del resto de grupo.

C Chasez, Joey Fatone, Lance Bass y Chris Kirkpatrick se subieron al escenario después de que Ariana cantara su Break Up With Your Girlfriend I’m Bored.

He estado ensayando toda mi maldita vida para este momento“, dijo Ariana antes de que los cuatro miembros de NSYNC aparecieran en el escenario y cantaran su éxito de 1988, “Tearin Up My Heart”.