En este Blue Wednesday homenajeamos al actor que supo interpretar de la forma más copada, al superhéroe encapotado más denso de todos.

Hablamos de Adam West, el mismo que se puso la malla ajustada y las tizas en la ceja, para convertirse en Batman, en la exitosa serie de los años 60s, que inclusive llegó a pegarla con los niños de los 90s.

Es que ese Batman era muy diferente a los que se vio posteriormente, en excelentes películas, como las sagas de Tim Burton o de Christopher Nolan y sin dudas, era mucho mejor que el Batman de Ben Affleck.

Porque tenía cosas como el “Batwist”, un paso de baile que venía al palo con la moda flower power, que imperaba en los jóvenes de los sesentas.