La cantante y empresaria, Katy Perry, confesó haber considerado quitarse la vida en el 2017, después de una ruptura con su actual pareja Orlando Bloom y el fracaso de su último disco.

En ese entonces, su relación con Bloom había terminado, y coincidió con el fracaso de su álbum Witness, el cual se vendió diez veces menos que el álbum pasado.

‘Mi carrera subía y subía, luego llegó el cambió, que para mi fue un terremoto’ aseguró la cantante.

Fue así como se sinceró y explicó como la gratitud le salvo la vida, gracias a que sus padres son pastores evangélicos y su fe la ayudo a recuperarse.

‘Soy realmente fuerte como Katy Perry pero no soy tan fuerte como Katheryn Hudson’ 

Ahora se encuentra estable y está a meses de convertirse en esposa y ser madre por primera vez.