Diez es breve para describir los múltiples y constantes momentos exaltantes de un festival con demasiadas emociones, que ya se vivían mucho antes de que caiga el sol, durante dos días que no se parecieron ni se comparan el uno con el otro, ya que uno quiso degustar y exprimir la experiencia de ver y escuchar la propuesta de todos, desde excéntricos DJs  (Diplo y Skrillex), frente a uno muy de clase A en peso de imagen (Calvin Harris), a nóveles agrupaciones que cuidan mucho su sonido para sonar como el disco (Alt J y Bastille), sorpresas que gustaron y mucho (Kongos y Fitz and the Tantrums) y las consagraciones de grupos como Interpol, Foster the PeopleSt. Vincent, Smashing Pumpkins y The Kooks, quienes arrastraron a sus más fieles seguidores, de distintas generaciones, quienes atestiguaron a una leyenda musical, desde hace más de 40 años, como los es Robert Plant con su vigente y desgarradora voz, proveniente de aquel Led Zeppelin de 1973, ese grupo que tanto te habrán hablado tus viejos, así como vos le hablarás a tus hijos de The White Stripes.

10) Major Lazer, una despedida de soltero.

El polémico y siempre gracioso Diplo, recientemente productor de algunas canciones de lo último de Madonna, llegó a nuestro país y documentó en sus redes sociales, cada instante vivido con aquel alocado público, que quería descontrolarse con su proyecto Major Lazer.

El primer acto netamente electrónico del Día 2 y del festival estuvo a cargo de él, quien dijo “Paraguay, son el país mas loco que hemos conocido, los amo”. Tanta era su hiperactividad que se metió en una burbuja de aire, al más estilo Wayne Coyne y se puso a rodar entre el público, siendo la primera vez que alguien lo hace en este país.

El siempre controvertido productor, aprovechó también para vestir un regalo, la remera de Olimpia, para festejo y desconcierto de otros, que de todas formas, disfrutaron el set de Major Lazer.

 

9) Fitz and the Tantrums y Kongos, las promesas que se cumplieron.

La banda californiana y los hermanos sudafricanos eran la gran incógnita, debido a que solo se conocían por sus hits “Out of my League” y “Come with me now” respectivamente, así fue que los Fitz and the Tantrums y KONGOS, se presentaron en este festival, con un público que prestó sus oídos y ellos consiguieron el feedback necesario, a un siempre reacio público paraguayo, hacia lo que no conoce en su totalidad.

Bandas que están juntos hace mucho tiempo, logrando recién el reconocimiento hace unos pocos años y cuya experiencia escénica, fue demostrado en las más que formidables performances en el Día 2. Por parte de KONGOS, se compraron al público con covers de “Come Togetter” de The Beatles y Micheal Fitz y compañía, hizo lo suyo con una gran versión de “Sweet Dreams” de los Eurythmics.

8) St. Vincent, la anticipación de los grandes.

St. Vincent, el primer número internacional del Día 1, siendo las 17:45, Annie Clark se roba la vista de todos, mientras que el resto de la banda estimula al público con sus gravísimos sintetizadores y una batería que se hacía eco. Postura escénica tan tierna como intimidante, con un manejo y juego de la guitarra que uno esperaba ver recién con Jack White al final de la noche, pero Annie fue la encargada de anticiparse a todos.

Agregando complicados pasos coreográficos y sin dejar de tocar sus instrumentos, más los sonidos hermosamente saturados que hacían que se ganen el fuerte aplauso y grito de los presentes, siendo éste el acto más completo y comentado, por aquel puñado de jóvenes que fueron testigos de semejante visita.

Así se la veía St. Vincent  en el escenario 2 aquella soleada tarde del Día 1:

 

7) Interpol. el headliner de un minoría activa.

Interpol es eso que uno debería escuchar cuando sale del laburo, facultad y cuando eras más joven, al salir del cole, porque es la banda ideal para los atardeceres de ira melancólica, que convierten la angustia diaria en armonías liberadoras, que al final resultan ser una inyección de ánimo y hasta diría de optimismo, pese a estar todo mal. Para muchos, Interpol habla por ellos.

El grupo neoyorkino empezó a las 19:00 hs, cuando el sol comenzaba a descender y la gente llegaba al Jockey a ver a esta banda, saliendo con o sin permiso de sus trabajos, para vivir la experiencia de escuchar a Interpol, ésta vez sin los auriculares. Era el ambiente perfecto y muchos llevaban varios días de ansiedad.

Momento más celebrado del show, con el gran sencillo “Evil”, con esa oscura línea de bajo que retrotrae al siempre omnipresente bajo de Carlos D, sin dudas el tema que unió a todos, cantando junto a Paul Banks, una de las últimas figuras importantes dentro del rock norteamericano que aún se hace respetar y eso que es británico.

 

6) Smashing Pumpkins para la Generación X.

La banda que arrastró a aquellos adolescentes que fueron en los años noventas, el grupo que contribuyó y mucho a dar molde, estética y actitud al rock alternativo de esa década, viéndose obligados a reinventarse constantemente con el paso de los años, tanto en estilo como de integrantes, quedando solo el líder y co-fundador del grupo, Billy Corgan,como miembro original.

El mismo sigue siendo todo un exponente de la música pop, como músico y como investigador de sonidos, por lo que siempre acuden a él en los documentales musicales, para que opine o de testimonios de algo. Un personaje controvertido, talentoso y quien fuera rival de Kurt Cobain, se presentaba ante sus viejos seguidores y para los que nacieron un poco después.

Desde un aclamado disco, que en su momento pasó de mano en mano o grabado en cassette y hoy es mega reproducido en Spotify, demostrando que es un clásico, hablamos del segundo tema de la noche, “Tonight, Tonight” de Mellon Collie and the Infinite Sadness, sin el uso de cuerdas orquestales, ya que la expresiva guitarra de Corgan, lograba dicho reemplazo melódico, al lado de Mark Stoemmer de The Killers en el bajo y Brad Wilk de Rage Against the Machine.

 

5) The Kooks, los más populares.

La banda británica es una de las que más acompañamiento vocal tuvo el Día 1, sin lugar a dudas. The Kooks cuenta con una legión importante de fans en nuestro país, especialmente, desde su álbum “Junk of the Heart”, del 2011 y los mismos se hicieron notar la noche del 19.

Plagados de canciones de tono relajado, sin mucho cuidado estético y con mucha buena onda, los ingleses disfrutaron cada segundo de su show, escuchando los gritos de la platea femenina entre tema y tema. Fue fue el grupo que más temas cantó la gente en su totalidad.

Los mismos se despidieron con uno de sus clásicos más coreados, “Naive”:

 

4) Skrillex, una ráfaga de beats entrecortados.

El Dj norteamericano, con un perfil bastante alto y alocado, se presentó ante muchos de sus seguidores de esta propuesta llamada dubstep, pero que al final le queda corto, especialmente si presencias uno de sus shows. Un frenesí de ruídos punzantes y rítmos algo ezquizofrénicos, que el público dominaba corporalmente, mientras que otros sin muchas ideas, optaban por hacer pogo, como un reflejo natural.

Una mezcla en vivo, enganches con temas de bandas locales y mucha agitación, para manipular y dominar a una masa de alocados fanáticos de la música electrónica más radical y difícil de oír para muchos.

 

3) Robert Plant, deuda histórica saldada.

La estrella de rock más importante y más famosa de todas, era Robert Plant, un caballero de la orden del rock británico mundial y quien junto a Jimmy Page, influenciaría a muchas bandas de varias generaciones.

Un Led Zepellin en Paraguay, era el grito de emoción de los seguidores de esta figura que la rompía hace 40 años, siendo considerado “The Golden God”, porque nadie podía ser o parecerse a Robert Plant, era su voz, postura y sexappeal que emanaba lo que lo inmortalizó, quedando en videos y fotos tomadas por Bob Gruen.

El buen Robert que vino hasta aquí ya no es el mismo de ese de 1973, de pantalones de jean supra ajustados, largas piernas delgadas, chalecos que muestran el torso desnudo y cabellera dorada. Los años pasaron y el que fuera un símbolo de veneración en los setentas, ya se acostaba mas temprano, iba al bolsi con Jack White y daba un show de hora y media, cerrando con un himno Zepelliano, como lo era “Whole a Lotta of Love”.

Sin cansarse, recibiendo una vibra positiva que lo rejuvenecía y lo mantenía, bajo un intenso calor nocturno que despedía al verano, así finalizaba Robert Plant.

 

2) Jack White, un pasado y presente inmejorable.

El encargado de cerrar el Día 1, nos encontró cansados y con los tímpanos horadados, el cuerpo decía basta y la mente decía lo contrario, luego de dos memorables e intensos números de Smashing Pumpkins y Robert Plant, el maestro White sube a escena lleno de misterio envuelto con luces azules y humo que salían de todos los costados.

Una guitarra con vida propia da sus primeros pasos en el escenario, para traer un clásico del álbum homónimo a la canción “Icky Thump” de su ex banda The White Stripes, de provocadoras letras y filosos pasajes de guitarra que parecen salir naturalmente de las manos de Jack White quien cierra ojos.

Daru Jones, su baterista, una bestia que busca el ángulo más complicado e incómodo para amasar esos platos con tal certeza, que parece uno de free jazz, con acentuación de blues y polenta de hard rock. Por su parte, White supo descoser todo tipo de géneros, desde el country, rockabilly, las emotivas y profundas baladas de dolor y hasta darnos el gusto de tocar los temas como “Steady as she Goes”, de su grupo The Raconteurs del 2006, hacer un amague de “Psycho Killer” de Talking Heads para presentar “The Hardest button to button” del 2003 y cerrar con otro himno de ese año, la última canción de rock reciente, que alcanzó el estatus de melodía popular, ya sea en los estadios o en las manifestaciones callejeras se la tararea, debido a su tono desafiante. “Seven Nation Army”.

 

1) Kasabian, la consagración.

Momento pico del Asunciónico, medianoche y media, comenzaba Kasabian después de dos sobreexcitados Djs en el escenario 1. Muchas piernas descansaron o bailaron a lo lejos, en esas dos horas, con Bastille de por medio, para vivir ese comienzo de lo que para muchos, cerró el festival.

Los británicos demostraron porque son la mejor banda en vivo de la actualidad y porque serán uno de los headliners del Glastonbury 2015. Están tan  vigentes como cuando sorprendieron a todos con su álbum Club Foot hace una década.

Los mismos provocaron el pogo más intenso y memorable en muchos años, a base de glamourosas y agresivas guitarras encabezadas por Sergio Pizzorno, con un fondo color púrpura de sintetizador  y un Tom Meighan con su rostro mal malhumorado que sonreía todo el tiempo y expresivos ojos que emitían una agónica voz que deliraba de placer..en éxtasis.

 

Foto de portada: Guti González